CAMBIO DE CRITERIO DE DIRECCIÓN GENERAL DE AGUAS COMPLICA PERMISOS DE INMOBILIARIAS Y PONE EN ALERTA AL SECTOR.

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a entidad dependiente del MOP espera lanzar una guía para evitar dudas y conformará una mesa con el Servicio de Evaluación Ambiental y constructores para aunar visiones.

Antes de hacer la primera excavación para la construcción de un edificio o poner el primer ladrillo de un condominio, las inmobiliarias deben obtener los permisos sectoriales y, en algunos casos, recibir la aprobación ambiental para recién ejecutar las obras, proceso que se ha hecho aún más extenso tras nuevos requerimientos de la autoridad para evaluar los desarrollos, lo que retrasaría la finalización de las viviendas y eleva los costos.
En específico, hace algunos meses un cambio de criterio de la Dirección General de Aguas (DGA) complicó -dicen en el sector- todavía más la tramitación ambiental de los proyectos inmobiliarios. Esto se debe a que el organismo solicita estudios hidrogeológicos sobre la infiltración de agua a las napas subterráneas para la obtención del permiso ambiental sectorial (PAS) 158.

Los departamentos de estudios de inversión de las inmobiliarias, afirman que la tramitación de proyectos presenta aumentos en hasta diez millones de pesos por los costos de las declaraciones ambientales y alargando los tiempos de evaluación.

Indican además que sería un error de interpretación de la autoridad, porque este estudio se solicita a quienes aportan agua a las napas solo si, luego, quieren tener un lugar prioritario en solicitudes de aprovechamiento de agua. Por ejemplo, un proyecto del Serviu tendrá que hacer un estudio hidrogeológico con pozos para demostrar a qué profundidad está la napa, aunque sea irrelevante porque estos desarrollos solo quieren mantener la recarga natural del acuífero. 

Otras fuentes del sector señalan que la incertidumbre se hace notar en el porcentaje de proyectos desistidos. Durante 2015 fueron 55 los proyectos inmobiliarios presentados y luego desistidos por las empresas en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SETA), equivalente al 33% de todas las iniciativas sometidas a este instrumento y es un aumento de casi el doble respecto a 2014, cuando se desistieron 29.

En cuanto a inversión, los proyectos inmobiliarios desistidos suman 1.556 millones de dólares, 26% en monto de todo lo presentado al SEIA el año anterior. Aunque está la preocupación en empresas, desde la CChC dijeron que recién están analizando los cambios en las comisiones y todavía no existe una posición oficial.

La respuesta de la Dirección General de Aguas

Consultados por la posición de la industria, desde la DGA informaron que desde fines de 2013, en donde el reglamento del SETA dispone la aplicación del PAS 158, han detectado que la aplicación genera diferencias de interpretación entre los titulares de proyectos. Por eso, han sostenido reuniones con distintos actores a los que se les ha explicado la aplicación concreta del PAS 158, diferenciando obras de infiltración y de recarga, ajustando conceptos e interpretaciones. “La meta es que estas definiciones sean parte de una guía tramite del SEA-DGA. Paralelamente, este año se conformará una mesa de trabajo con la dirección regional del SEA y de la DGA y con participación de la Cámara Chilena de la Construcción para que todos los sectores puedan aportar su visión”, dijeron. Además, publicarán una resolución interpretativa que diferencia proyectos que conllevan infiltración de aguas lluvias de aquellos que tienen un proyecto de recarga artificial de acuíferos.


Fuente: Asatch Agosto 2016 – Base de información Diario Financiero / DGA-MO

ASATCH A.G.

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