El fin gradual de los autos convencionales plantea un desafío para determinar su valor cuando coexistan con los eléctricos.

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El fin gradual de los automóviles convencionales plantea un desafío para determinar su valor cuando coexistan con los eléctricos en el mercado.

Países como China, Reino Unido. Francia, Noruega, Bélgica y Holanda se suman a la tendencia.

Los anuncios del gobierno chino siguen a los efectuados por el Reino Unido, cuyas autoridades del transporte dijeron en julio que prohibirán las ventas de automóviles alimentados con diésel y gasolina para 2040. Dos semanas antes, sus similares de Francia habían anunciado un plan similar para reducir la contaminación atmosférica. Además, Noruega y los Países Bajos están considerando una manera más agresiva de poner fin a los automóviles de combustibles fósiles años antes que sus pares europeos.

A partir de 2019, China exigirá a los fabricantes de automóviles que el 10 % de los vehículos que vendan en este mercado sean eléctricos o híbridos, un porcentaje que elevará al 12 % en 2020, según una directiva del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información publicada hoy.

La normativa, que será revisada en 2021 para establecer nuevas cuotas, se aplicará a las marcas que produzcan o importen al menos 30.000 vehículos en el mercado nacional, el mayor del mundo. Se aplicará un sistema de “créditos de vehículos de nuevas energías” que las compañías tendrán que cumplir anualmente si no quieren afrontar multas. Un borrador de esta medida divulgado en julio fijaba las cuotas para 2018, pero finalmente la entrada en vigor de la medida se retrasó en la versión final tras una serie de observaciones de los fabricantes del sector, partidarios de una implantación más paulatina.

China es ya el mayor mercado mundial de vehículos eléctricos e híbridos, con alrededor de un millón de unidades vendidas desde que el sector comenzó a desarrollarse a principios de esta década, una cifra aún pequeña para un país por el que circulan unos 200 millones de automóviles. Impulsado a través de subsidios por el Gobierno chino, como una forma de luchar contra la creciente polución que atenaza las ciudades del país, el mercado de los vehículos eléctricos en China está liderado por las firmas locales BYD y Beijing Electric Vehicle.

Pero algunos de los principales fabricantes extranjeros, como el Grupo Volkswagen, Ford, Daimler-Benz o Renault-Nissan, también están intentando entrar en ese mercado mediante sociedades mixtas con fabricantes chinos.

Fuente: Asatch – septiembre 2017, basado en publicaciones de Estrategia y El Mercurio.

Asatch

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