El mercado de los hospedajes informales.

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Radiografía a Airbnb: alojamientos se concentran en Providencia, Las Condes y Santiago y tarifa promedio es de us$ 50.

La gran mayoría corresponde a casas y departamentos donde los propios residentes arriendan sus piezas a turistas. Sin embargo, un estudio de Colliers revela que también existen hostales y hoteles boutique que aparecen en esta plataforma.

El revuelo que está causando el fuerte crecimiento del uso de la plataforma Airbnb en Chile y su impacto en la hotelería informal no ha pasado inadvertido en las últimas semanas. A raíz de esta polémica, la consultora Colliers elaboró un estudio para analizar el alcance de esta plataforma web en Chile, a través de la cual privados ofrecen alojamiento a los viajeros. El informe dejó ver la existencia de 244 lugares de hospedaje publicados en el portal, de los cuales el 93% no está registrado en el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), donde la mayoría de los recintos de alojamiento establecidos y servicios turísticos se inscriben.

En el país existen 1.500 personas suscritas a Airbnb con departamentos y casas en arriendo desde Iquique hasta Chiloé, aunque la gran mayoría se concentra en Santiago. De hecho, entre las comunas que más se repiten en cuanto a oferta de este tipo de servicios a través de la plataforma figuran Providencia, Las Condes, Santiago Centro y Ñuñoa.

La gran parte de estos recintos corresponde a casas y departamentos, en que sus residentes ofrecen piezas en arriendo como parte de un modelo de negocios que la plataforma define como de “economía colaborativa”.

Sin embargo, el informe destacó también la aparición en Airbnb de Bed & Breakfast, hostales e incluso hoteles boutique.
Pablo Ramírez, gerente del área de Hotelería y Turismo de Colliers, explicó que hay una proporción importante de alojamientos que no corresponden a la categoría que se están promocionando. “Hay departamentos que se están ofreciendo y que son apart hoteles, hay piezas de casas que son Bed & Breakfast e inclusive hay hostales. Por lo tanto, se identificó que esta plataforma de venta al solo mostrar habitaciones dentro de la página genera una mala interpretación por parte del turista o del huésped de lo que va a comprar”, señaló.
El presidente de Hoteleros de Chile, Colin Turner, fue uno de los primeros en alzar la voz por esta situación, argumentando que este tipo de mercado debería regularse, aunque no prohibirse. “La mayor parte no tributa como corresponde, no sabemos si generan empleo formal o informal, no se conocen las condiciones sanitarias del lugar. Nos preocupa el efecto social que tiene al estar ubicado dentro de edificios residenciales y la imagen que podemos proyectar desde el punto de vista turístico”, sostuvo. Agregó que “si estos lugares no están al nivel deseado, causan un efecto sobre la imagen país”, puntualizó.

La vicepresidenta ejecutiva de Fedetur, Andrea Wolleter, señaló igualmente su rechazo hacia los recintos que no están registrados en Sernatur y aclaró que “esto no es en contra de la plataforma Airbnb, sino contra lo que hay dentro de ella, que es hotelería informal”, dijo. En este contexto, aseguró que más que normarlo, hay que comenzar a hacer fiscalización que permita que este nuevo mercado se incluya en el formal. Al igual que a Turner, a Wolleter le preocupan la calidad, sustentabilidad y seguridad, todas temáticas esenciales en el mercado de la hotelería. Agregó que es importante destacar que el impacto no solo se genera a nivel de los grandes hoteles, sino que de igual manera en los recintos de hospedaje más pequeños establecidos, que también están preocupados.

Tanto Fedetur como Hoteleros de Chile piden a la autoridad que esta situación se pueda fiscalizar con el fin de evitar que existan lugares informales que puedan poner en jaque la credibilidad del sector turístico nacional. Es por eso que el sector privado le ha hecho ver a la autoridad correspondiente este problema. “Las autoridades efectivamente reconocen que existe esta situación y la próxima semana tenemos reunión con la subsecretaria de Turismo, Javiera Montes, para tratar, entre otros temas, el de la hotelería informal”, adelantó Colin Turner.

Precios y retornos

El mercado de alojamientos ofrecidos en este sitio web contempla variadas tarifas, aunque el promedio ronda en los US$ 50 por noche. En el caso de los departamentos, la media asciende a US$ 56, y para las casas la tarifa es de US$ 48. Los hospedajes en la categoría de Bed & Breakfast llegan a US$ 50, y los precios en hostales son de US$ 48 por noche.

Hay también “villas” o casas que se arriendan en áreas rurales con distintos fines, aunque la mayoría lo hace con el propósito de eventos y cuya tarifa es de US$ 330 en promedio. Ramírez comentó que en estos casos, los propietarios muchas veces arriendan una parte de las propiedades. En tanto, el 29% de las personas que publica avisos de este tipo de viviendas pone la casa completa a disposición de los turistas.

A través del estudio, la consultora estimó que en total, todos estos lugares alcanzan ingresos que superan los US$ 3 millones anuales, entre los que lideran los departamentos, con casi US$ 1,3 millones.

EL ESTUDIO REVELÓ LA EXISTENCIA DE 244 LUGARES DE HOSPEDAJE DE ESTE TIPO, DE LOS CUALES EL 93% DE LOS ALOJAMIENTOS PUBLICADOS EN EL PORTAL NO ESTÁ REGISTRADO EN SERNATUR.

 


FUENTE: Economía y Negocios. El Mercurio – abril de 2016

ASATCH A.G.

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