Entrevista de PULSO INMOBILIARIO a Javier Hurtado, Gerente de Estudios de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).

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“La principal razón es por las incertezas de las modificaciones legislativas”

El Índice Mensual de Actividad de la Construcción (Imacon) mostró una caída anual de 4,7% en febrero, cifra que tiene preocupado al sector, pero no genera muchas sorpresas, ya que, como indica Javier Hurtado, gerente de Estudios de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), “el proceso de decrecimiento viene desde 2012”.

Por eso Hurtado cree que con estas cifras, estamos ante la presencia de un cambio más bien estructural en cuanto al nivel de dinamismo del sector. En este contexto, la contratación de mano de obra registró en febrero una caída anual de 2,6%, mientras que el empleo dependiente retrocedió 9,5% en doce meses, mientras que los ocupados por cuenta propia se incrementaron 15,5% anual.

Incluso, la aprobación de permisos para edificación sigue bajando. Se estima que la superficie aprobada para edificación cayó 13,4% anual.

En la encuesta de expectativas que incluyó el último informe Macroeconomía y Construcción destaca la preocupación de los empresarios de la industria de la construcción, socios de la CChC, por el comportamiento de la inversión. Este grupo no percibe señales significativas de cambio de tendencia que permitan augurar modificaciones positivas al ritmo del crecimiento del país.

Consultados por los aspectos que les parecen más preocupantes para el desempeño del sector construcción durante el período 2016-2017, los socios de la CChC destacaron cuatro elementos: desaceleración de la Inversión, Reforma Laboral, Reforma Tributaria y acceso al crédito. “Claramente estamos viendo un período de desaceleración que se recuperó un poco el 2015, producto del tema del IVA, pero pasado ese efecto, comenzó a caer de nuevo a partir del año pasado y ya estamos viendo un Imacon negativo en los últimos seis meses. Toda la curva va completamente a la baja. En definitiva, la actividad de la construcción como un todo (vivienda, industrial, etc.) ya es negativa”, sentencia Hurtado.

 ¿Cuál es la principal explicación de esta fuerte baja?

-Tanto por el lado de la vivienda, como en el sector industrial, el tema de fondo tiene que ver con la caída de la inversión. O sea, está absolutamente en línea con lo que anunció el Banco Central acerca de que la inversión ha ido a la baja por tres años consecutivos. Y para este año se proyecta un crecimiento muy pequeño, de 0,2%, el que ni siquiera se percibe. Por eso que lo más posible es que 2017 sea el cuarto año de caída consecutiva.

¿Cuáles son los efectos más importantes de esta baja de la inversión para el sector?

-Cerca del 65% del valor de la construcción corresponde a la inversión, por lo tanto, cae todo. Ahora no hay ningún factor adicional -como ocurrió con el IVA-, que permita desarrollar un nuevo auge en estos momentos. Por eso va acorde con la economía.

¿Cuál podría ser la luz al final del túnel?

-Antes de buscar la solución, lo importante es entender por qué está sucediendo esto. Originalmente se planteó como producto de la baja del cobre y del fin del súper ciclo del metal rojo, lo cual explicaría el decrecimiento del 2012 y 2013. Pero a la fecha, eso claramente ya debería haberse ajustado. Entonces, la principal razón de la baja es por las incertezas que se han ido generando a partir de las distintas modificaciones legislativas de los últimos años en Chile. Cuando se analiza las encuestas de expectativas de los empresarios, queda claro que hay una visión negativa de los cambios. El sector ha visto, por ejemplo, cómo las reformas tributaria y laboral, así como otras discusiones complejas, han hecho que se invierta menos.

Con respecto a la Reforma Laboral, ¿Cómo afecta al sector en el mediano plazo?

-En lo que ya lleva funcionando no ha habido grandes problemas, pero hoy cambia el eje de la discusión, generando problemas en faenas cortas. En general, esta reforma rigidiza la relación laboral, lo que se convierte en un tema bastante complejo, sobre todo en un momento en que el sector ya está viviendo un poco más del 10% de cesantía, la generación de empleo ha crecido muy poco. Y desde el punto de vista de los asalariados, la actividad se ha comprimido micho. Con todos estos factores, el panorama se complejiza más.

Con este panorama tan gris, ¿cómo el sector está enfrentando esta baja?

-Ha habido ajustes importantes. Por ejemplo, por el lado inmobiliario, la inversión ha bajado, así como la generación de proyectos. Si antes una empresa mediana manejaba tres o cuatro proyectos, ahora se queda sólo con dos.

¿Y en el ámbito industrial?

-Pasa algo muy similar. Ya se está viendo cómo actores más chicos han tenido que salir del mercado. En la minería, por ejemplo, muchos proveedores han tenido problemas, porque no pueden ajustar sus presupuestos.

¿Y los actores medianos y grandes?

-Los grandes aún tienen contratos, pero han tenido que ajustarse. Hay que entender que todos estamos viviendo una crisis, pero si bien la inversión ha caído, el mercado sigue siendo grande como para repartirlo bien entre los actores. Los medianos se mantienen según su espalda y los más grandes ajustan su actividad a lo que exista en el mercado. Lo bueno es que muchos grandes tienen proyectos en el extranjero como Perú y Colombia, con lo que han podido manejar bien la situación, diversificando los mercados.

Inmigrantes

¿Cómo ha influido al sector la incorporación de los inmigrantes en los últimos años?

-Creo que a nivel global, el factor inmigrante es importante para la economía. En general el inmigrante tiene una cualidad: son súper trabajadores y van realizando actividades que quizá muchos chilenos la ven en menos. Muchas veces parten con los puestos más bajos de la obra, pero en general suben rápido, gracias al esfuerzo. Creemos que eso es bueno para la economía.

¿Pero cómo lo consideran los trabajadores de la construcción locales?

-Hay un momento económico complejo en Chile, aumenta el desempleo y la competencia es compleja, lo que claramente, genera roces. En el contexto latinoamericano, Chile tiene aún mucho atractivo. Esa es una señal de que nuestro país no está tan mal y tiene muchas oportunidades de crecer. Hay actividad y el que quiere, puede surgir.


Fuente: Pulso Inmobiliario, 28 abril 2017

Asatch

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