Cuestionamiento a las libres prácticas de instalación de mall en barrios residenciales consolidados
Vecinos en alerta por construcción de mega mall
El domingo 06 de junio cerca del 65 % de los vecinos del barrio Martín de Zamora de la comuna de Las Condes rechazaron la instalación del mall Jardines de Colón, propulsado por la empresa Cencosud. Las razones principales que llevaron a los vecinos a pronunciarse en contra de la construcción de este mall, se refieren al impacto negativo que éste traería a la calidad de vida del barrio, aumentando gravemente la congestión vehicular, contaminación acústica y delincuencia.
Sin lugar a dudas, el impacto de tener un mall cercano a nuestra casa no es menor, y los vecinos, que se han demostrado cada vez más preocupados e interesados de lo que ocurre en su comuna, consideraron imperioso pronunciarse al respecto. Esto nos lleva a preguntarnos cómo los mall – enormes centros comerciales característicos de estos tiempos – deben insertarse dentro del entorno urbano y cómo afectan en la calidad de vida del lugar donde se emplazan.
De este tema, conversamos con el destacado Arquitecto Juan Honold Dünner, reciente ganador del Premio Nacional de Urbanismo 2010, junto al Arquitecto Pastor Correa Prats.
Juan Honold da cuenta del enorme impacto urbano que tiene la instalación de estos centros comerciales de gran envergadura en zonas residenciales, por lo que plantea que es fundamental realizar un adecuado estudio de los beneficios y costos, e informar a la comunidad, antes de implementarlos en una zona residencial.
Junto con ello, destaca que se debe tener en cuenta que los Planes Reguladores no permiten la instalación de un mall en cualquier terreno dentro de la comuna. Precisamente, Juan Honold fue uno de los vecinos que participó activamente en el conflicto originado con la empresa proponente del proyecto por la construcción del mall en Martín de Zamora. “El centro comercial – señala - fue rechazado por no cumplir con las disposiciones del Plan Regulador de la comuna, por lo que de partida resultaba inviable que el alcalde apoyara una modificación de ese tipo”.
En este sentido, plantea que no se puede cambiar antojadizamente el Plan Regulador para permitir un proyecto comercial que cambiará para siempre la estructura del barrio. Señala que es fundamental para el desarrollo comunal que “el plan regulador sea hecho y estudiado de acuerdo a las necesidades de los vecinos y de la comuna toda, por gente idónea y técnicos en la materia, y no por la empresa que pague más y en su propio beneficio”.
Respecto a los costos que la instalación de un mall de gran envergadura tiene para la calidad de vida del barrio, Honold es enfático. Recalca que “el establecimiento de centros comerciales de gran tamaño provoca un fuerte impacto vial, contaminación acústica y contaminación atmosférica, además de un probado aumento en la delincuencia, terminando por destruir el carácter residencial y valorización del sector”.
Juan Honold plantea que, contrario a lo que se hace propaganda, el tener un mall cercano produce una desvalorización de las viviendas, por todo el impacto negativo que provoca. Manifiesta que “a menor distancia del mall, las viviendas pierden valor. Si bien es positivo tener una red de servicios circundante a las propiedades, ésta no debe estar tan cerca. Con la construcción de un mall las propiedades se desvalorizarán, ya que éste conlleva a problemas tales como la congestión vehicular, el tránsito peatonal foráneo al barrio y ruido, factores que harán que las viviendas unifamiliares pierdan su atractivo”.
Precisa que “en el caso del mall Jardines de Colón se consultó a diversos profesionales, especialmente tasadores, quienes reafirmaron que alrededor de éstos se produce un cierto deterioro urbano, producto de que las viviendas anexas al centro comercial dejan de ser residenciales y van siendo invadidas por un comercio de sustitución, de menor calidad, que no logra conservar el estatus que tenía el barrio”.
Participación ciudadana
En el caso de la propuesta de instalación del mall en Martín de Zamora, fuimos espectadores nuevamente de un importante fenómeno ciudadano. Los vecinos se están preocupando cada vez más de lo que ocurre en sus barrios y comunas, y les interesa tener participación activa en el desarrollo urbano de su entorno.
Juan Honold destaca vivamente esta acción ciudadana, precisando que constituye un movimiento muy importante a nivel nacional y favorable al necesario desarrollo de la democracia participativa. Recalca la importancia de que esta participación sea debidamente informada, por lo que plantea que las Municipalidades debieran tener una tarea activa en la información a la comunidad de los proyectos que se quieran llevar a cabo, de manera de que se produzca una participación ciudadana efectiva y convencida.
Concluye que este fenómeno “hay que tomarlo con la responsabilidad y seriedad que corresponde. La ciudadanía informada está participando y está poniendo una luz de alerta sobre la situación de que muchos organismos comunales están proponiendo proyectos no adecuados, que no van en directo beneficio de la comuna y sus habitantes”.
Premio Nacional de Urbanismo 2010
Mediante Resolución Exenta N° 9271 con fecha 29 de diciembre de 2009, el Ministerio de Vivienda ha instituido el Premio Nacional de Urbanismo, cuyo fin es reconocer la trayectoria de arquitectos y otros profesionales chilenos que se hayan destacado por su excelencia, creatividad y aporte trascendente a la calidad de vida de los habitantes de las ciudades de nuestro país.
Para la selección de este premio, el Ministerio y el Colegio de Arquitectos de Chile, convocaron en el mes de enero a un Concurso Público, en el que podían participar los arquitectos u otros profesionales cuya trayectoria u obra realizada en los últimos diez años en materias de planificación, gestión, desarrollo, proyecto, estudio o actividad académica en el área del desarrollo urbano, los hiciera acreedores a esta distinción.
Este año, el honor recayó en los destacados arquitectos Juan Honold Dünner y Justo Pastor Correa Prats, ambos titulados de la Universidad de Chile, quienes han sido premiados por su aporte sustantivo al quehacer urbano de nuestro país, trabajando en el ámbito de las políticas públicas, de la legislación, de la planificación, gestión y diseño urbano, junto a una distinguida actividad académica y de investigación.
En la ceremonia de premiación, los arquitectos galardonados, junto con destacar la importancia de una planificación urbana adecuada y que responda a las necesidades de sus habitantes, reseñaron cómo fue el proceso de trabajo de su primera y destacada obra, proyecto que surgió a partir de la tesis de título desarrollada por ambos profesionales, junto al arquitecto Jorge Martínez, denominada “Ensayo de Planificación del Gran Santiago” (1952), la cual fue calificada con distinción máxima, y luego comprada por el Ministerio de Obras Públicas, dando origen al Plan Intercomunal de Santiago de 1960.
